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Chupitos de melón con jamón ibérico de bellota

El melón y el jamón, además de rimar, casan. Han ido juntos en muchos platos y, comidos por separado o con un poco de cada en cada bocado, hicieron nuestras delicias. Pero también se consigue ese placer si ambos productos se hermanan para preparar unos chupitos de melón con jamón ibérico de bellota.


Foto: yourspanishrecipes

Me van a permitir contarles una pequeña historieta de mi infancia. Mi hermano Francis, el que va tras de mí en una lista de cuatro en total, era (y sigue siendo) un fanático del melón. Tan era así, que cuando abríamos uno en casa el rogaba para que saliera un poco pepino y así, sabiendo que los demás comeríamos menos, él tocaría a más. Tan era así, que las veces (pocas, poquísimas, alguna boda o comunión) que comíamos fuera de casa cuando llegaba el momento del melón con jamón, plato habitual en aquellos eventos, me ponía a su lado para cambiarle mi parte de melón por la suya de jamón. Y los dos tan contentos. Ahora, aprovecho que no me oye, ha espabilado y ya no cede el jamón por más que el melón le siga pirrando.

La gastronomía desde entonces ha avanzado que es una barbaridad y ya van unos años que el melón y el jamón mezclan, siguen mezclando, pero de otras maneras. En algunas sería imposible ese intercambio de antaño. Es el caso de los chupitos de melón con jamón ibérico. A pesar de que el nombre nos pueda sonar a complejo, no existe casi nada tan sencillo en su preparación. Basta con quitar la cáscara al melón, cortar su carne en pequeños trozos y triturarlo hasta que adquiera la tersura del puré. Una vez realizado, lo servimos en vasos y sobre la superficie añadimos trocitos de jamón ibérico de bellota de Tu Jamón Directo, y unas gotitas de aceite de oliva virgen extra. Si el melón no está lo suficientemente frío, lo recomendable es guardar durante un tiempito los chupitos de melón con jamón ibérico en el frigorífico para poder saborearlos muy frescos. Así, sin más, tendremos un piscolabis que nos delicioso. Así, sin más, de tan hermanados que están ambos productos, ambos sabores, mi hermano y yo no hubiéramos podido hacer intercambio alguno. Y tal vez hubiéramos ganado los dos.

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